El desconocimiento sobre salud bucodental en algunas personas genera falsas creencias que se van extendiendo hasta llegar a nuestros oídos por boca de amigos, conocidos o al leer informaciones poco fiables en Internet. Sin embargo, la mayoría de estas creencias no son ciertas y pueden causar el desarrollo de graves problemas en nuestra cavidad oral.
Ante una situación como esta, la clave reside en la prevención y en la información por parte de fuentes expertas. A continuación, examinamos cinco falsos mitos y explicamos por qué no debemos creerlos:
- La higiene oral solo afecta a la salud bucodental. Una inadecuada limpieza oral diaria puede provocar el desarrollo de afecciones que repercuten a todo nuestro organismo. Varios estudios han demostrado que las enfermedades periodontales están relacionadas con patologías que afectan a nuestra salud general, como las enfermedades cardiovasculares. Además, recientemente se ha demostrado que la diabetes tipo 2 puede ser controlada gracias a una correcta higiene bucodental.
- El chicle sustituye al cepillado. Mascar chicle contribuye a generar más saliva y mejorar el pH de la boca, pero en ningún caso cumple la misma función que la seda dental, el cepillo interdental y el cepillo de dientes.
- El cepillado debe ser agresivo. Cepillarse los dientes fuertemente puede desgastar el esmalte dental. Y aunque todos los cepillos cumplen su función de limpieza, está demostrado que los cepillos de cerdas duras pueden provocar heridas en las encías del paciente.
- La caries de los dientes de leche no afecta a los definitivos. Esta creencia ha sido la culpable de grandes problemas en la dentición definitiva de los niños. La caries del diente de leche exige un tratamiento dental que ayude a solucionarlo lo antes posible.
- El aparato digestivo es siempre el responsable del mal aliento. Es cierto que, en algunas ocasiones, tiene su origen en problemas gastrointestinales; pero normalmente el mal aliento aparece por falta de higiene bucal y acumulación de restos de comida y bacterias.
Es fundamental evitar estos falsos mitos, poner en práctica una rutina de higiene bucodental adecuada y visitar al dentista, al menos, dos veces al año. Si el paciente tiene cualquier duda o consulta acerca de la salud de sus dientes y encías, el mejor lugar para resolverlas siempre será la consulta dental.
