La lengua es un órgano fundamental en nuestra salud bucodental y general, ya que nos ayuda a hablar, saborear y tragar los alimentos. Sin embargo, muchas veces no le prestamos la atención necesaria hasta que presenta molestias o cambios en su apariencia. A continuación, te presentamos las enfermedades más comunes de la lengua y cómo prevenirlas.
Glositis
La glositis es la inflamación de la lengua, lo que provoca enrojecimiento, hinchazón y sensibilidad. Puede estar causada por infecciones, alergias, deficiencias nutricionales (como la falta de hierro o vitamina B12) o irritaciones por alimentos o productos químicos. Para prevenirla es fundamental mantener una dieta equilibrada y evitar alimentos muy ácidos o picantes.
Lengua geográfica
También conocida como glositis migratoria benigna, esta afección se caracteriza por la presencia de manchas rojizas con bordes irregulares en la lengua. Aunque no es peligrosa ni contagiosa, puede causar molestias o sensación de ardor. Su origen no está completamente claro, pero se asocia con el estrés y ciertas deficiencias vitamínicas. Para evitar complicaciones es recomendable mantener una buena higiene bucal y evitar irritantes como el tabaco y el alcohol.
Candidiasis oral
La candidiasis oral es una infección fúngica causada por el hongo Candida albicans, que provoca la aparición de manchas blancas en la lengua y otras partes de la boca. Es común en personas con sistemas inmunológicos debilitados, diabéticos o aquellos que han tomado antibióticos por un largo periodo. Para prevenirla es importante mantener una higiene bucal adecuada y evitar el consumo excesivo de azúcares.
Leucoplasia
Se manifiesta con la aparición de parches blancos en la lengua que no se desprenden fácilmente. Es común en fumadores y personas que mastican tabaco. Aunque la mayoría de los casos son benignos, algunos pueden evolucionar a cáncer oral. La mejor prevención es evitar el tabaco y acudir regularmente al dentista para revisiones.
Lengua saburral
Se trata de una acumulación de células muertas, bacterias y restos de alimentos en la lengua, lo que provoca una coloración blanquecina y mal aliento. Puede deberse a una higiene bucal deficiente, deshidratación o problemas digestivos. Para evitarla, es fundamental cepillar la lengua diariamente y beber suficiente agua.
En definitiva, cuidar de la lengua es tan importante como el cuidado de los dientes y encías. Mantener una buena higiene bucodental, llevar una alimentación equilibrada y visitar regularmente al dentista son hábitos clave para prevenir estas enfermedades. Si notas cambios en tu lengua, no dudes en venir a visitarnos para un diagnóstico adecuado.
